Inteligencia emocional: ¿cómo aplicarla?
La inteligencia emocional es definida como aquella habilidad que permite identificar, comprender y expresar de una manera positiva nuestras emociones y, como consecuencia, establecer relaciones saludables con los demás.
Su formación se realiza en base a modelos parentales enfocados en la comunicación, la motivación, el amor y la solidaridad. Asimismo, mediante el fomento de habilidades sociales en el hogar que luego serán puestas en práctica en la etapa escolar.
La capacidad para manejar correctamente o no nuestras emociones puede verse reflejada en las relaciones que llevamos con las personas del entorno laboral, así como en lo personal y afectivo. La docente de la Escuela de Psicología USAT, Marilia Cortez Vidal, nos explica cómo puede ser aplicada en estos tres ámbitos:
En lo laboral…
- Comunicación asertiva entre el líder y los colaboradores.
- Trabajo en equipo manifestando confianza, capacidad de tolerar la frustración y el enojo.
- Reconocer habilidades y debilidades. Promover su cambio mediante el reconocimiento de la autoestima y la creatividad.
- Felicitar un resultado exitoso. La retroalimentación es importante para generar alegría, motivación y deseos de seguir trabajando.
En lo personal…
- Aceptar aquellas emociones que afloran en el día a día.
- Tener autocontrol emocional, saber cómo manejar las emociones y en qué momento expresarlas.
- Automotivarse, reconocer qué nos motiva y afianzarlo con optimismo, ser proactivos y buscar la superación.
- Tener relaciones satisfactorias, comprender las opiniones de los demás y ser tolerantes.
En lo afectivo…
- Practicar la empatía, el ponerse en el lugar del otro ayudará a comprender el punto de vista de los demás, proponer alternativas y generar proyectos en común.
- Saber escuchar y ser escuchado, esto es fundamental para el reconocimiento de las emociones y la generación de vínculos verdaderos.
- Controlar las emociones, identificar cuál es la que se manifiesta en ese momento y tomar decisiones saludables en base a ello.
Reconocer gratos momentos y replicarlos para generar confianza, amor y felicidad.





