Coronavirus y AFP: una estrecha relación
El problema del COVID-19 ha traído grandes repercusiones en la salud de los peruanos, pero también en el sistema económico de nuestro país, especialmente, en los aportes que muchas personas realizan al sistema privado de pensiones.
Actualmente existe un total de 7 millones y medio de afiliados activos y 3 millones 200 mil son cotizantes regulares. Del total, el 91.6% se encuentran afiliados al fondo 2 (moderado), seguidos del 4% al fondo 1 (conservador); 3.4% al fondo 3 (agresivo) y el 1% al fondo 0 (riesgo mínimo).
Los saldos de esas afiliaciones están distribuidos en un 75% en el fondo 2, un 1.8% en el fondo 0, y la diferencia en partes iguales entre los fondo 1 y 3. Adicionalmente, el 55% de los fondos están en inversiones locales y el 45% en inversiones en el exterior.
¿Qué pasará con el dinero de millones de aportantes? El docente de la Escuela de Economía USAT, Javier Penalillo Pimentel, nos explica de manera sencilla y didáctica cómo esta pandemia mundial podría repercutir en las AFP.
¿Cómo la crisis del coronavirus ha afectado a las AFP?
Los afiliados al Sistema Privado de Pensiones vemos como los saldos se han reducido desde el inicio de la pandemia, donde pasan de S/172,600 a S/155,598 millones de soles, esto equivale a una reducción del 9.85% del 28 de febrero al 14 de abril del presente año.
¿Se han visto afectados en la misma medida todos los fondos?
Si bien es cierto, contamos con cuatro tipos de fondos previsionales, siendo el Fondo 0 el más conservador, es el único fondo que se mantiene con una rentabilidad de 0.557% al 14 de abril, mientras que los fondos 1, 2 y 3 han generado pérdidas de -9.203%; -9.326% y – 14.065% respectivamente con respecto al 28 de febrero 2020.
¿Qué va a pasar con los fondos de pensiones?
Existe la posibilidad que se incremente la caída de los mercados financieros, ante la situación actual de EEUU, que ha reportado un número creciente de casos de infectados por el coronavirus que supera a China e Italia, esto ha provocado que caigan los precios de los principales commodities (petróleo, oro, cobre, café, soya, etc.).
Una vez se normalicen las operaciones y salgamos de esta crisis viral, el mercado se nivelará, las acciones, las cuales se encontrarán a bajos precios, se harán apetecibles para los inversionistas y la rentabilidad se recuperará en los siguientes meses después de la crisis. Se tendrá la oportunidad, en caso de contar con los recursos, de realizar aportes voluntarios sin o con fines previsionales con el objetivo de recuperar la pérdida en menor plazo.
¿Qué sucede con quienes están cerca a la jubilación?
Los afiliados cerca a la edad de la jubilación se encuentran en el fondo 0, cuyas inversiones están libres de riesgo, donde se preserva el capital y la rentabilidad es baja.
¿Es recomendable que las personas que pertenecen al fondo 2 se trasladen a los de menores riesgos?
La composición de las inversiones del fondo 2, son de riesgo moderado, es decir, una combinación de renta fija y renta variable, si revisamos las estadísticas es el fondo más estable en cuanto a rentabilidad anualizada, el trasladarse a un fondo 0 o 1, lo que va a producir es una recuperación muy lenta de lo perdido en todo este proceso. Hace 13 años se crearon los fondos 1 y 3, y si tomamos como referencia la rentabilidad anualizada en este lapso, el fondo 2 obtuvo 6.99% versus un 6.54% del fondo 1 y 5.74% del fondo 3 (cifras a febrero 2020). Sugiero mantenerse en este fondo.
¿Considera que es adecuado el proyecto de retirar aportes de AFP equivalente al 25% con un límite de S/12,900?
No es adecuado, se trata de una medida cortoplacista tomada sobre un fondo de largo plazo que pone en juego las futuras pensiones de los trabajadores aportantes. Si, por ejemplo, una persona con 12 años de aportes regulares, dependiendo de sus ingresos y la rentabilidad promedio, podría estar en posibilidades de realizar el retiro del tope propuesto de S/12,900, el cual implica la reducción en su Cuenta de Capitalización Individual (CCI), al momento de la jubilación, de aproximadamente S/140,000 que equivalen a una reducción promedio de S/650 de su pensión mensual.
Por otro lado, se estima que esta medida podría generar la salida de aproximadamente 30 mil millones de soles, lo cual obligaría a la venta de activos financieros (invertidos en el mercado local o exterior), en el momento donde más bajo están los precios. Esto generará una reducción mayor aún en la valorización de los mismos, y por lo tanto una caída en la rentabilidad mayor.
Hay que considerar que estos fondos son de carácter previsional, para cuando los afiliados se jubilen (65 años), utilizarlos antes impacta en las futuras pensiones que serán insuficientes para sobrevivir. Sería una decisión inadecuada y apresurada, con graves repercusiones.
Sin embargo, en el caso de los afiliados que no aportan desde hace mucho tiempo, y el saldo acumulado no le permitiría lograr una pensión mínima, el permitir el retiro de hasta 1 UIT, lo considero conveniente y en cierta parte no afectaría significativamente la rentabilidad de los fondos. Son aproximadamente 3 millones de afiliados con saldos en su Cuenta de Capitalización Individual (CCI) menores a S/5,000, que si se mantienen en la AFP sin aporte en 20 años tendrán derecho a una pensión de aproximadamente S/100.
Si bien es cierto, este tema es controversial al existir diferentes puntos de vista, en lo que todos coincidimos es que se requiere una reformulación del Sistema Privado de Pensiones – SPP, del Sistema Nacional de Pensiones – SNP (Oficina de Normalización Previsional – ONP), así como la regulación en las Administradoras de Fondos de Pensiones – AFP.
¿Qué implica la suspensión de los aportes a AFP durante el mes de abril?
Implica que el monto de aporte (10% de la remuneración de abril), no se adiciona a nuestra Cuenta de Capitalización Individual (CCI) y por lo tanto no se considerará dicho aporte más lo que generaría en todo el horizonte laboral que le queda al afiliado (dependiendo la edad) al momento de la jubilación. Este impacto es mínimo al ser solo un mes que dejamos de aportar, frente a casi los 500 meses de aportación que tiene un joven que se incorpora al mundo laboral a los 23 años.
A manera de ejemplo, si un joven trabajador de 23 años que gana el sueldo mínimo y deja de aportar un mes (S/93), al momento de jubilarse tendrá aproximadamente S/1,500 menos en una CCI (Cuenta de Capitalización Individual), esto va a reducir su pensión en S/8 aproximadamente, por cada mes que no aporta.
Por otro lado, existe la posibilidad que una vez superada esta crisis, el afiliado realice aportes voluntarios con fines previsionales, para compensar o aumentar su cuenta de capitalización individual (CCI) y es en estos momentos donde si se requiere liquidez inmediata, estoy de acuerdo con esta medida.
¿Hemos tenido situaciones similares antes?
Como los fondos de pensiones invierten en instrumentos de renta fija (depósitos a plazo, ahorros, bonos, papeles comerciales de corto plazo con bajo riesgo) también se invierte en instrumentos de renta variable (acciones), y de acuerdo a la composición de estas inversiones por fondo, el efecto de una crisis golpea más fuerte a instrumentos variables.
A diciembre de 1998, los fondos previsionales privados tuvieron una rentabilidad real negativa de un poco menos del 5%, con respecto a diciembre de 1997, mientras que al cierre de 1999, la rentabilidad real fue positiva en casi 19% en promedio de todas las Administradoras de Fondos Provisionales.
La crisis financiera internacional (2008-2009), tuvo como consecuencia que, a diciembre del 2008, los tipos de fondos reporten pérdidas, aunque en estos casos la variación fue más por tipo de fondo, mientras que el fondo 1 (no existía el fondo 0) reportó una rentabilidad real acumulada de -10.23%, el fondo 3 fue de -41.71% y -26.74% de rentabilidad real el fondo 2.
El rebote se dio en el año 2009, siendo la rentabilidad real acumulada (diciembre 2009/diciembre 2008) de 16.08% fondo 1; 32.88% fondo 2 y 52.4% para el fondo 3. Se cumple el dicho de cuanto mayor es la caída el rebote es mayor.
Adicionalmente en el año 2016, se permitió que los jubilados puedan retirar hasta el 95.5% de su fondo, acogiéndose a esta medida entre el 2016 y fines del 2018, casi 230,000 personas retirando un importe aproximado de 18 mil millones de soles. La coyuntura en dicho periodo fue favorable por la rentabilidad de los fondos que superaron el 10%, y se diluyeron los saldos conforme los aportes mensuales ingresaban (casi mil millones mensuales), esto no redujo la base total de los fondos de pensiones, incrementándolos constantemente.
¿Qué recomendaciones daría a los afiliados al sistema privado de pensiones?
Mantenerse tranquilos ante estos acontecimientos, no retirarse del fondo, ni cambiarse, salvo que ya se encuentren cercanos al proceso de jubilación, donde deben estar en el fondo 0. Los fondos se recuperarán en el mediano plazo, como lo ha hecho en otras oportunidades. Es cierto que estamos ante una crisis atípica, pero como lo ha manifestado la ministra de Economía y la presidenta de la asociación de AFP, hay que esperar el rebote.
Estos fondos son de largo plazo, con el paso de los años nos hemos encontrado con altibajos en las valorizaciones de los activos financieros, en el año 2011 también los fondos tuvieron pérdidas que se recuperaron rápidamente.
Como referencia, al mes de febrero de 2020 (sin coronavirus) la rentabilidad anualizada, desde la creación de los fondos (promedio), fueron: Fondo 0 (3 años) 4.17%; Fondo 1 (13 años) 6.54%; Fondo 2 (25 años) 10.95% y Fondo 3 (13 años) 5.74%, las pérdidas se diluyen en el tiempo y tenemos la oportunidad de recuperar la rentabilidad perdida.
Toda crisis ofrece oportunidades, en este caso se pueden adquirir acciones por debajo de su valor fundamental, esto provocará que se incrementen los precios y se recuperen los mercados financieros.
Adicionalmente, nuestro gobierno vía instituciones como el Banco Central de Reserva del Perú, Ministerio de Economía y Finanzas, Superintendencia de Banca y Seguros y AFP, SUNAT, están trabajando con el fin de disminuir el impacto económico, social y laboral de la pandemia, aplicando políticas monetarias, fiscales, así como el seguimiento al mercado financiero bancario y no bancario.
Nadie está en condiciones de realizar estimaciones sobre la duración de la crisis que esperamos no sea muy larga, para iniciar la recuperación del valor de los activos financieros.





